Podemos decir que los niños de hoy en día… nacen con una tablet debajo del brazo. O bien ya está en casa, o algún familiar se la acaba regalando ─y cada vez a edades más tempranas─, además de que nosotros mismos, los padres, acabamos recurriendo a ellas para que se calmen y se entretengan. Pero una tablet no debe ser la solución para que no hagan mucho ruido, pues son niños y deben ser conscientes de la realidad, además de que aburrirse… está permitido, ya que es una manera de valorar el tiempo, las actividades y las relaciones sociales, amén de descubrirse a uno mismo. Por ello, para evitar que los niños se vuelvan adictos a la tablet, o si ya notas síntomas de que tu hijo está bastante enganchado a esto de las nuevas tecnologías, he aquí unos consejos para evitar que continúe esta triste tendencia:  

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  • Infórmate en blogs de psicología: es importante determinar si tu hijo tiene una verdadera adicción o si con ciertos cambios puedes hacer que pare esa tendencia dependiente. Internet y las nuevas tecnologías pueden ser ofensivas para los más pequeños si no aprenden a utilizarlas bien, así que infórmate sobre cómo educar a tus hijos en este tema.
  • Deja la tableta en un lugar común: es la mejor manera de que tu hijo no se convierta en un adicto, pues podrás controlar el tiempo que pasa con ella, además de así se establece como una herramienta para todo la familia (es mejor tener una compartida y no que sea solo del niño, al menos mientras sea pequeño) y no en un aparato individual al que estar enganchado todo el día, pues otros pueden necesitarla o querer disfrutar de ella un rato. Así, cuando le apetezca estar a solas en su habitación, por ejemplo, sabrá que la tableta no es una opción de juego y que tendrá que optar por otros no electrónicos como leer, dibujar o descansar.
  • Limita el tiempo de uso: es importante que los niños disfruten de otras actividades al aire libre y con otros congéneres, por lo que es imprescindible que se limite el tiempo de juego. Por ejemplo, tras disfrutar de la tarde con sus amigos o realizando alguna actividad o deporte, un ratito de juego después de la ducha y antes de la cena es perfecto para que conozca el universo tecnológico (pues también tendrá que conocerlo para formar parte de la sociedad y trabajar en el futuro) y divertirse un rato.
  • Pon normas y hazlas respetar: tú mandas, esta es la premisa de la que hay que partir. Si dices que en diez minutos se acaba el juego, lo tiene que respetar, y si no quiere pues tendrás que prohibirle utilizarla durante unos días. Solo así aprenderá a usarla de un modo inteligente y práctico para su vida.
  • Propón actividades alternativas: si tu hijo tiene que pasarse la tarde de un sábado aburrido en el sofá, es normal que eche mano de la tableta para pasar el rato (a todos nos pasa cuando no tenemos nada mejor que hacer, o cuando queremos atrasar una tarea pendiente). Sal a hacer planes o a jugar con él, pues así aprenderá que existen muchas maneras de divertirse, aunque a la vuelta también os apetezca echar una partida a ese juego que tanto os ha enganchado (pero recuerda que se acaba a la hora de la cena). Enséñale a que hay tiempo para todo, pero que salir es la mejor manera de ser feliz y sentirse sano.

¡No le des mal ejemplo! Todo lo anterior no tiene sentido si andas enganchado al móvil o a la tableta todo el día, así que toma nota y da ejemplo.