Las mudanzas suelen traer consigo una lista enorme de reformas y cambios que realizar en la casa, para así adaptarla a las necesidades del nuevo propietario o propietaria, desde grandes modificaciones, como puede ser la instalación eléctrica, hasta pequeños cambios como las cerraduras de las puertas. Todos estos servicios son necesarios a la hora de hacer un cambio de hogar, y encontrar a profesionales o la empresa correcta para que los realice puede ser complicado. Sin embargo, con una simple búsqueda en Internet podemos encontrar proveedores de forma rápida y segura.

Para que no se te olvide nada, sigue nuestra lista de consejos y así conseguirás que tu nueva casa se convierta rápidamente en tu nuevo hogar.

1- Cambia las cerraduras

Al comprar una nueva vivienda, lo más recomendable es cambiar las cerraduras de todas las puertas exteriores por motivos de seguridad. De esta forma, se evitará cualquier inseguridad creada por la incertidumbre de saber si los anteriores propietarios siguen teniendo una copia de las llaves o no. Además, este puede ser el momento perfecto para revisar los pestillos de las puertas del interior de la casa o, incluso, de plantearse la idea de instalar una alarma de seguridad.

2- Revisa la fontanería cuando hay un cambio de hogar

Cuando hay un cambio de hogar y nos mudamos a una vivienda de segunda ocupación, es importante hacer una revisión completa de toda la fontanería de la cocina, los baños e incluso de las instalaciones del jardín si las hubiese.

En caso de que la instalación de fontanería tenga muchos años, es posible que esté construida con materiales que se deterioran con el paso del tiempo. Por ello, es mejor sustituir la instalación completa antes de entrar a vivir a la casa y así evitar futuros problemas. También puede darse la situación de que la anterior instalación no se adapte a la normativa vigente en el Real Decreto 314/2006, en el cual se especifican los requisitos básicos de calidad de las instalaciones en una vivienda.

Además, en caso de que se quiera modificar la distribución de la casa, también será necesario cambiar la instalación de fontanería para adecuarla a los nuevos espacios.

3- Asegúrate del buen estado de los suministros energéticos

Al mudarnos a una vivienda de segunda ocupación, es importante asegurarse de que los suministros de luz y de gas natural se encuentren en óptimo estado para no sufrir cortes o averías. Con el cambio de hogar podemos encontrarnos ante dos opciones: que los servicios estén dados de alta o que el anterior propietario los diese de baja.

En el primer caso, el nuevo propietario debe proceder a solicitar un cambio de titularidad con la comercializadora. Muchas de ellas, como Iberdrola, permiten realizar este trámite de forma totalmente online. Por otro lado, si los suministros de luz y gas estuviesen dados de baja, sería el nuevo propietario el encargado de darlos de alta a través de la compañía comercializadora con la que quiera contratar los servicios. Puedes encontrar más información sobre las mejores tarifas de electricidad y gas natural en este enlace.

cambio de hogar

En definitiva, el cambio de hogar supondrá sin dudas nuevas oportunidades y desafíos, por eso, asegúrate de resolver estas cuestiones lo antes posible para centrarte en lo importante: disfrutar de tu nueva vida.