Cuando decidimos reformar un apartamento o rehabilitar una vivienda, no solo debemos considerar que el único objetivo de esta inversión es renovar el estado de los materiales o de la estructura. Por el contrario, esta es también una oportunidad única para repensar la utilidad del espacio, garantizar que se adapta a las necesidades y objetivos de quienes van a usarlo, y  sacar el máximo partido posible a sus características naturales.

En la mayoría de las ocasiones, pensar desde esta perspectiva no ampliará el valor de la reforma significativamente y, en otra tantas, la diferencia que pueda suponer en el precio será una inversión justificada frente a los beneficios que a largo plazo va a conllevar.

Aunque pueda sonar místico, existen una serie de reglas compositivas, estructurales y estéticas que nos ayudan a sentirnos en sintonía con el espacio y que mejoran la energía de cada estancia, considerando no solo uso y finalidad de la misma, sino la personalidad y gustos de quien va a usarla.

Sobre el feng-shui

El feng-shui es un sistema filosófico chino milenario, con origen en el taoísmo, que se basa en una ocupación del espacio armoniosa y consciente para propiciar la influencia positiva de este en quienes lo ocupen. Para ello se ha de tener en cuenta la ubicación, disposición y forma del espacio, considerar cuidadosamente la orientación hacia los puntos cardinales, ya que de cada punto cardinal emana una energía diferente, y pensar en los cambios temporales previstos.

Algunas escuelas de feng shui estudian la estructura de todo tipo de edificios, como oficinas, espacios públicos y viviendas, y, de forma más específica, los espacios que utilizamos, tales como baños, cocina, habitación o sala. De esta forma, el feng-shui se convierte en una guía a tener en cuenta en los procesos de reformas de pisos, pues nos puede ayudar a tomar decisiones con respecto a la ubicación de las estancias, la pintura o la decoración de las mismas, por poner algunos ejemplos.

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Entre los edificios más famosos cuya construcción se basa en esta filosofía se encuentran el Zhong Hedian dentro de la Gugong (o ‘ciudad prohibida’) en Pekín, el Banco de Hong Kong y el Banco de Shanghái.

Estructuras diáfanas en feng-shui

En relación a la propia estructura y ubicación, se deben crear espacios abiertos, amplios y simétricos, que se comuniquen fácilmente entre sí y permitan un acceso o tránsito fluido por todo el hogar.

A la hora de ubicar las puertas, ventanas y armarios (en el caso de que sean empotrados) de cada estancia, ten en cuenta dos aspectos fundamentales: por un lado, la orientación solar para garantizar la mayor luminosidad natural posible y, por otro, dónde vas a colocar el mobiliario principal de cada división (por ejemplo, se recomienda que la cama se apoye en una pared y que la ventana quede en un lateral).

Colores adaptados

Los colores, como ocurre en la cromoterapia, también tienen un papel muy importante en la corriente feng-shui, ya que estos pueden ayudar a despertar y propiciar una serie de sentimientos y sensaciones. De ahí que el tono de cada división del hogar debe ser elegido a conciencia y no teniendo únicamente en cuenta la predilección personal.

Por ejemplo, el blanco ofrece pureza y limpieza a los espacios, pero usado en exceso puede transmitir falta de personalidad; el azul transmite armonía y tranquilidad, pero abusar del mismo puede dar la sensación de soledad; el verde, por su asociación directa con la naturaleza, irradia frescura, vitalidad y satisfacción, mientras que el amarillo estimula la creatividad y la productividad.

Al hablar de colores, no solo debemos referirnos al aplicado en las paredes, sino también en armarios y demás objetos decorativos. Encontrar un equilibrio entre los tonos es esencial en la filosofía feng-shui para garantizar una buena energía en cualquiera de los espacios.

Por ejemplo, el negro es un color que transmite elegancia, modernidad y sensualidad, pero usarlo en elementos como la ropa de cama puede crear en el dormitorio un ambiente negativo. Por el contrario, puede ser un acierto usarlo en elementos decorativos puntuales o aplicado en alguna pared o mueble.

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Muebles minimalistas

En lo que se refiere al mobiliario, dos de los puntos básicos para el feng-shui son el orden y las formas orgánicas. En el caso del orden, esta tendencia aboga por el minimalismo, es decir, por la simplicidad y lo funcional.

Para tener un hogar feng-shui es primordial deshacerse de todos aquellos muebles y elementos que están de más, así como mantener bien ordenados y limpios los espacios y accesorios esenciales. A la vista deben quedar pocos elementos, por lo que se recomienda optar por armarios y muebles que se integren bien en la propia estructura del hogar.

En relación a las formas orgánicas, según esta técnica se debe optar por elementos redondeados y de líneas suaves en vez de por formas puntiagudas, con esquinas o cantos sobresalientes.

Decoración positiva

Por último, existen una serie de objetos decorativos que el feng-shui recomienda usar para crear un flujo de energía positivo y agradable dentro de nuestros hogares. Los espejos, por ejemplo, son un elemento básico en esta corriente decorativa, aunque existen ciertas normas para el uso del mismo.

Por ejemplo, en el dormitorio no se debe colocar junto a la cama, ya que puede causar insomnio; en el cuarto de baño debe estar frente al lavabo y una recomendación es colocarlo junto a la mesa de comida, ya que creará una sensación de abundancia.

Buena iluminación

La iluminación es primordial a lo largo de toda la vivienda, pero con especial relevancia en la entrada y en aquellas estancias más funcionales o de convivencia, como la cocina o la sala de estar. También hay elementos a evitar en la decoración, tales como relojes estropeados o imágenes tristes y violentas, que pueden contagiar de negatividad el ambiente.

En definitiva, sea para realizar una reforma en tu hogar habitual o para decorar un piso en la costa, esta filosofía se adapta a las necesidades, gustos y estilos de cada persona, ya que no se trata de un estilo sino de una forma de ver las cosas. Dejarse influir por el feng-shui a la hora de remodelar tu espacio puede ser una inversión fácil y hasta lógica para garantizar que tu hogar respira energía positiva.