Cada estación tiene su aquel. Unos son más de verano. Otros de invierno. La primavera gusta a casi todos, aunque aquellos que sufren de las alergias típicas de esta época del año no estarán muy de acuerdo. El otoño es triste para muchos y para otros es símbolo de relajación y acoplamiento consigo mismo. Pero lo mismo da que da lo mismo, pues cada año tenemos que pasar por todas las estaciones (aunque en algunos lugares unas estén más presentes que otras) y sobrellevar lo que nos traen.

Pero todo pasa y vuelta a empezar. Sin embargo, no podemos obviar que estar saludable en invierno requiere de ciertos cuidados que no debemos olvidar de realizar regularmente. El frío que llega a hacer en un pueblo del interior puede dañarnos las manos y la cara, haciendo que nuestra piel se reseque y se dañe. Y hay quienes encadenan un resfriado con otro, arrastrando un malestar general durante todo el invierno.

Por ello, para evitar que la estación más fría del año se cebe con nuestro bienestar, vamos a hablar de los trucos y los remedios naturales con los que conseguir sobrevivir y vernos radiantes:shutterstock_81137725

  • Para la piel seca e irritada: puedes hacer una mascarilla de aguacate o de yogur. La primera se hace mezclando la pulpa de un aguacate con una cucharada de aceite de oliva (aplícala sobre la piel lavada y seca, deja actuar durante unos 15 minutos, retírala con agua templada y seca dando golpecitos en la piel). Para la segunda mascarilla necesitarás mezclar un yogur natural o desnatado y una cucharada de miel de abeja pura (extiéndela sobre la piel con movimientos circulares [exfolia, hidrata y suaviza], déjala que seque y retírala con agua templada).
  • Para los síntomas del resfriado: prepara un té con zumo de limón, miel y unas rodajas de jengibre.
  • Para el dolor de garganta: macera una cebolla roja durante toda la noche en el zumo de un limón y un poco de agua. Añade por la mañana unas veinte gotas de extracto de própolis y toma un sorbo del mejunje dos tres veces al día. Y si el dolor es insoportable y no consigues esperar: mezcla el zumo de un limón con miel y bébetelo; verás cómo mejoras.
  • Para la nariz congestionada: hierve agua y, con la ayuda de una toalla sobre la cabeza para conseguir crear un ambiente cerrado, colócate a unos 30 centímetros del agua e inhala el vapor durante un par de minutos. Repite varias veces. Otra opción es preparar una mezcla con 4,5 mililitros de sales del Himalaya y 500 mililitros de agua filtrada templada. Bocabajo, vierte en la nariz y deja que la mezcla haga el resto.
  • Para el dolor de cabeza: algunas personas sufren de dolores de cabeza con los cambios bruscos de temperatura. Si es tu caso, puedes aliviarlo frotando las sienes (o la parte donde se concentre el dolor) con aceite esencial de lavanda.
  • Para la tos nocturna: si la tos te ha pillado bien el pecho y no te deja ni dormir, haz lo siguiente (puede parecerte una locura, pero funciona): corta una cebolla fresca y natural por la mitad y coloca uno de los trozos cerca de ti (en la mesita de noche, por ejemplo), además de un vaso de agua al lado. Puede oler un poco mal, es decir, huele a cebolla; pero repetimos: funciona.
  • ¿Quieres preparar tu propio ungüento VapoRub? Mezcla cinco cucharadas de aceite de coco, una cucharada de aceite de prímula, dos cucharadas de jalea real, diez gotas de aceite esencial de té y unas quince gotas de aceite esencial de romero. Aplícatelo en pecho, garganta y espalda y verás la diferencia.

Por supuesto, no te olvides de que en invierno también necesitamos la vitamina que nos aportan los rayos del sol, así que sal a pasear si el cielo te sorprende con un día despejado. Eso sí, no te confíes y utiliza crema protectora. ¡Y tampoco olvides que hay que seguir haciendo deporte regularmente!