Cuánto cuesta un servicio de instalar suelo radiante en Zaask 30€ - 95€ /m2

Precios basados en la media nacional
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¿Cuánto cuesta poner suelo radiante?

Suelo radiante precio

Factores que influyen en el presupuesto suelo radiante

1. Superficie

2. Tipo de sistema: suelo radiante eléctrico o suelo radiante por agua

3. Instalación de suelo radiante: obras o reformas requeridas

Sistemas de suelo radiante eléctrico

Sistemas de suelo radiante por agua

Preguntas frecuentes sobre precio instalación suelo radiante

 

¿Cuánto cuesta poner suelo radiante?

Hay dos tipos de suelo radiante muy utilizados, uno eléctrico y otro que funciona con tubos de agua. El primero tiene un coste medio de 40 €/m2, pero puede oscilar entre 30 €/m2 y 50 €/m2, mientras que el sistema de tubos es un poco más costoso: puede estar entre 60 €/m2 y 95 €/m2, y la media se sitúa en 70 €/m2.

En la búsqueda de una vivienda confortable, los suelos radiantes son una alternativa cada vez más valorizada. Se trata de sistemas que suministran calor desde el suelo al resto de la vivienda, calefaccionando –y en algunos casos refrigerando– el aire de manera indirecta. Se pueden colocar por debajo de un parquet, de un suelo laminado, de cerámicos o de una moqueta.

Si bien tienen un precio de instalación relativamente elevado, según el uso que hagas de la calefacción puedes recuperar esta inversión inicial en el medio o largo plazo, ya que su colocación conlleva un importante ahorro energético. Además, tienen claras ventajas estéticas, ya que no implican instalaciones aparatosas en las salas, son ecológicos y no envician el aire de los interiores, por lo que son muy recomendados para personas alérgicas.

Suelo radiante precio

FALTA

 

 

 

Factores que influyen en el presupuesto suelo radiante

1. Superficie

La cantidad de metros cuadrados en los que quieras instalar suelo radiante con certeza va a impactar en el presupuesto. No obstante, es probable que obtengas un precio por metro cuadrado más bajo si la superficie es muy grande y, a la inversa, que sea más alto en superficies pequeñas. Esta variación va a ser aún mayor en el caso de la calefacción por suelo radiante con caldera, ya que la instalación de la caldera en sí misma tiene un coste bastante elevado. 

Además, puedes afrontar costes más altos si tienes que nivelar el suelo, si tiene humedad o si no se encuentra en buenas condiciones por otros motivos. En estos casos, se suele adicionar un trabajo de reforma y acondicionamiento del suelo a la instalación de suelo radiante.

2. Tipo de sistema: suelo radiante eléctrico o suelo radiante por agua

En principio, instalar suelo radiante por agua es más costoso que instalar un suelo radiante eléctrico. La diferencia económica puede ser de un 20 %, pero llega al 100 % en algunos casos. Ahora bien, si te limitas a los costes de instalación, no estás viendo el panorama completo. 

La calefacción por suelo radiante se caracteriza por su eficiencia energética, que se traduce en un importante ahorro económico con el paso del tiempo. En este punto, el suelo radiante por agua gana la batalla, ya que es un sistema altamente eficiente que implica un gran ahorro en calefacción. 

Por lo tanto, existe una relación inversa entre el coste de instalación de un sistema de suelo radiante u otro, y los gastos de calefacción en el futuro. Aunque no todos los sistemas de suelo radiante son adecuados para cualquier vivienda. Puede ocurrir que la cantidad de metros cuadrados, la distribución de las habitaciones en la vivienda o la frecuencia de uso que va a tener hagan que un sistema u otro sea más conveniente. Lo ideal es preguntarle al profesional o a la empresa de instalación que contrates cuál es el suelo radiante recomendable según tu situación. 

3. Instalación de suelo radiante: obras o reformas requeridas

Instalar suelo radiante puede requerir una reforma más o menos compleja según el sistema de calefacción que escojas. 

El suelo radiante por agua implica una obra importante, que se realiza en diferentes pasos y que requiere instalar una capa aislante, un colector, un sistema de tuberías, mortero y una caldera. Todo ello antes de colocar el pavimento que hayas escogido. En algunos casos, puede que tengas que quitar el suelo existente, lo cual conlleva costes adicionales. 

Los pasos de instalación del suelo radiante eléctrico son similares, pero un poco más sencillos. Aquí no será necesario instalar un colector, pero sí un termostato. Al termostato irán conectados el cable de alimentación de energía del sistema de calefacción y el cable sonda, que sirve para regular la temperatura. La colocación del pavimento será la misma que en el caso de la calefacción a gas. Solo se colocará mortero si se trata de un sistema por tubos de agua. 

Sistemas de suelo radiante eléctrico

Si bien la instalación de hilos eléctricos es algo más económica que la opción a gas, los suelos de este tipo implican un consumo eléctrico elevado.

Por otro lado, se trata de una energía limpia para el ambiente y es un sistema muy discreto, no solo porque se instala debajo del suelo sino porque ocupa muy poco espacio. Si hubiese alguna avería, es necesario levantar el suelo para hacer la reparación, pero habitualmente no requiere ningún tipo de mantenimiento.

Hilo radiante

Instalar suelo radiante eléctrico puede significar instalar un hilo radiante. Se trata de un circuito de tubos plásticos relativamente finos por los cuales circula eagua caliente. Los tubos se extienden de forma ordenada por la superficie del suelo y la capa de mortero que los envuelve hace que el calor se distribuya y se irradie hacia el pavimento.

Folio radiante

El folio radiante, por otro lado, constituye una forma alternativa de instalar suelo radiante. En este caso no se utiliza agua caliente, sino que se colocan los folios, unas láminas muy finas, directamente sobre el suelo de la vivienda. Aquí no es necesario el mortero, ya que son los mismos folios los que se calientan. 

 

Sistemas de suelo radiante por agua

Ahora bien, la instalación de tubos de agua caliente consiste en una obra ligeramente más compleja, aunque, una vez en funcionamiento, esta modalidad implica un 30 % de ahorro energético en comparación con otras formas de calefaccionar los ambientes. También se trata de un sistema elegante y poco aparatoso, aunque hay que tener en cuenta que el suelo puede subir entre 8 cm y 10 cm con la realización de la obra, por lo que es indispensable que el inmueble tenga techos suficientemente altos. Asimismo, este sistema necesita un mantenimiento periódico, aunque se trata de inspecciones poco invasivas y meramente preventivas. Si hubiese una avería, es necesario levantar el suelo al igual que con los hilos eléctricos.

Caldera de gas natural

Si optas por el suelo radiante con tubos de agua caliente a gas, también tendrás que instalar una caldera. Básicamente hay dos opciones: la primera es adquirir una caldera de condensación o de baja temperatura, ideal para estos sistemas de calefacción radiante porque consumen muy poca energía y cuyo precio sin instalación suele partir de los 1000 €; la segunda es adaptar una caldera a gas a la calefacción radiante, para lo que es necesario colocar un regulador de temperatura, cuyo precio medio ronda los 500 €, pero puede oscilar entre los 350 € y los 800 €. Esta última opción es más económica, pero la primera implica un mayor ahorro a largo plazo.

Si lo prefieres, también puedes conectar paneles solares a la calefacción radiante, aunque en estos casos es aconsejable instalar además una caldera para aquellos días en los que no hay suficiente luz solar para abastecer el sistema.

Suelo radiante con aerotermia

Aparte de calefaccionar el ambiente, el suelo radiante con tubos de agua también puede refrigerar: para ello se utiliza la tecnología aerotermia. Consiste en la instalación de una bomba de calor aire-agua, que puede utilizarse tanto para calefacción (extraer calor del exterior) como para refrigeración (extraer calor del interior). Esto implica una inversión inicial adicional, pero con grandes beneficios a largo plazo, tanto en confort como en ahorro energético.

Suelo radiante con geotermia

Con geotermia se obtienen resultados similares a los que se llega con aerotermia: ambos sistemas permiten tanto calefaccionar como refrigerar los ambientes. La diferencia es que la geotermia opera con energía extraída de la tierra o del suelo. Se trata de una estructura de instalación compleja y algo más costosa, aunque a largo plazo resulta más económica que la aerotermia. 

 

Preguntas frecuentes sobre precio instalación suelo radiante

¿Qué tipo de pavimentos puede usarse para el suelo radiante?

A diferencia de lo que se cree a menudo, la calefacción por suelo radiante puede utilizarse con una gran variedad de pavimentos. Algunas opciones clásicas son las baldosas de cerámica o piedra y los suelos de cemento pulido. Estos materiales tienen buenas propiedades de transferencia de calor y perfiles delgados, lo cual es importante a la hora de considerar el ahorro energético. Además, pueden alcanzar una temperatura máxima de 29ºC, que está por encima de las temperaturas que alcanzan otros materiales. Por estos motivos son los primeros en la lista. 

En cuanto a buena transmisión del calor, siguen los suelos vinílicos. Tienen que ser vinilos especiales para suelo radiante, pero resultan económicos, fáciles de instalar y muy prácticos de mantener. Pueden alcanzar una temperatura máxima de 27ºC, como el resto de los materiales aquí mencionados.

También puede utilizarse madera, ya sea en parquet o laminada. En este caso, será particularmente importante que la instalación del suelo radiante esté a cargo de profesionales o empresas con experiencia. No todos los tipos de madera sirven para la instalación de suelo radiante, sino que debe adaptarse bien a los cambios de temperatura. A veces se utiliza madera secada al horno, pero puede ser cualquier madera apta, siempre que el grosor de los tablones no sea muy ancho, para que no funcione como puente térmico y obstruya el calor. 

Por último, se puede utilizar un suelo de moqueta. Con este material es importante vigilar que la cantidad total de los materiales no sea superior a los 2,5 tog, para permitir la transmisión de calor. 

¿Cómo se instala el suelo radiante?

Para instalar suelo radiante se deben seguir los siguientes pasos: 

  1. Un diseño del sistema de calefacción total de la vivienda, que puede implicar distintos cálculos y estudios de climatización. 

  2. La remoción de un suelo existente, si lo hubiera, para instalar el nuevo sistema de calefacción. Según el trabajo implicado en quitar las baldosas, parquet o moqueta, puede que tengas que solventar costes adicionales. No obstante, algunos sistemas de calefacción por suelo radiante pueden instalarse en una tarima flotante sobre el suelo existente. 

  3. La instalación de un colector, que es un equipo distribuidor de líquidos por las tuberías de la calefacción. Esto solo será necesario en los sistemas de suelo radiante por agua.

  4. La aplicación de una capa aislante, generalmente de polietileno. Esta capa va a hacer que el calor de las tuberías o el cableado, según el caso, no vaya hacia abajo, sino que suba a través del pavimento y se dirija hacia la vivienda. 

  5. La instalación de las tuberías de agua o de folios.

  6. La aplicación de mortero, un cemento con alta conductividad térmica. Este paso no es necesario en algunos sistemas eléctricos. 

  7. La instalación del pavimento seleccionado. 

¿Es mejor el suelo radiante eléctrico o el suelo radiante por agua?

La calefacción por suelo radiante eléctrico requiere una inversión inicial reducida y tiene una instalación sencilla y rápida. Además, tiene la ventaja de que cada zona de la casa se puede controlar de forma independiente y toma temperatura con mucha rapidez.  

En contrapartida, es menos eficiente que el sistema de calefacción por agua y funciona exclusivamente con electricidad. Otro inconveniente es que solo genera calor, por lo que se puede utilizar únicamente como calefacción. Por lo tanto, esta es la calefacción ideal si tienes un espacio reducido o si enciendes la calefacción solo ocasionalmente.

La instalación de suelo radiante por agua comprende una inversión inicial mucho mayor y, con el paso del tiempo, la caldera puede requerir mantenimiento. Otra desventaja es que tarda un poco en tomar temperatura. Pero este sistema tiene muchos beneficios. Es más eficiente energéticamente y puede combinar gas natural con energía geotermia o aerotermia. Además, si lo deseas puede generar calor y frío, por lo que podrás disfrutar de un suelo radiante refrescante. 

En definitiva, la calefacción por agua es ideal para espacios grandes. También funciona muy bien en zonas de climas fríos, ya que permite calefaccionar estos sitios por muy bajos costes.

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